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Las primeras noticias sobre el edificio son obtenidas del documento de compra de un "hacienda con casa de noble" con el cual Giuseppe Maggi en el 1609 entro en posesión de la propiedad actualmente denominada Villa Maggi- Corvini.
La Familia Maggi, originaria de Brescia, hoy día desaparecida, era una de las más antiguas de Parabiago teniendo una particular importancia durante la primera mitad del siglo XVIII.
La insignia de la familia, un sorprendente león trepando, todavía hoy se observa esculpido en el ingreso de la Villa, a lo largo de la vía Santa Maria. Los Maggi, que alternaban su residencia entre Milano y Parabiago, conservaron la propiedad de la Villa hasta el 1866 (con excepción del periodo comprendido entre 1846 y 1858, en el cual fue propiedad de Francesco Boldetti) aportando varios anexos y transformaciones al edificio original.
La propiedad paso a manos de los Prandoni, después a los Lainati y en el 1899, al pintor paisajista Giovanni Corvini. A este último se debe la reestructuración del ala noroeste de la Villa, con la formación del "salón de las columnas" destinado para la pinacoteca y la realización de varias decoraciones de temas clásicos, entre los cuales la insignia de la familia que simboliza un cuervo. Adquirida por la señora Ida Lampugnani Gaio en el 1941, la Villa, con el anexo del parque, viene siendo propiedad comunal en el 1975.
Villa Corvini y su parque viene puesta bajo la tutela de la ley n. 1089 del 1936 con Decreto del 7 de abril de 1973. Las motivaciones de este vinculo vienen así descritas:
"Importante Palacio del setecientos, desarrollándose imponente u sus alrededores un jardín rico de árboles. Las elegantes fachadas del cuerpo principal con dos pisos, presentan ventanas con marcos sobrios, en ella, su vía resalta el portal de ingreso con gran apertura y balcones en hierro forjado, con motivos decorativos muy finos. El ingreso inmerso en un vasto pórtico con columnas talladas y decoradas con frescos. Una cinta de anaqueles conforman el alero inferior. La influencia del período romántico se percibe en el prospectivo interno del jardín. Al interno se encuentran salas con techos artesanales."
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